Mushing
El arte de guiar trineos tirados por perros, a 26 bajo cero, en la noche ártica... MADRE QUE FRÍO!
Ha sido toda una experiencia, después de una noche sin dormir con las auroras, estábamos otra vez en pie vistiendonos para subirnos al trineo. Los preparativos han consistido en ponernos toda nuestra ropa de abrigo (menos las botas) y luego nos han dado un "overall" en forma de mono de esquí y una botas "dobles" (por fuera piel y caucho, por dentro un forro de 1cm de grueso.
Pertrechados como si fuéramos a conquistar el norte magnético nos hemos acercado a las jaulas de los perritos, que ya nos estaban esperando, porque nada más han visto los trineos ellos sa sabían que les íbamos a deja "correr". Y eso es lo que quieren... Los perros no se guían por la voz, solo puedes hacer que corran o que frenen (pisando con todas tus fuerzas sobre un balancín de Hierro que se clava en la nieve). Los perros corren siguiendo al guía, nosotros llevamos 3 trineos, por parejas, y delante iba el musher guiando el "tren".

Ha sido un día claro, frío y una experiencia preciosa en la naturaleza (a diferencia de la moto de nieve, los perros no hacen ningún ruido al correr, más que el crujir de la nieve bajo los esquís.
Al regreso de las 3h de trineo (donde hemos cambiado dos veces de conductor a pasajero) hemos descansado un poco en el guesthouse, hemos disfrutado de la sauna y cenado rápido (18.00) con la esperanza de que las auroras vinieran a vernos de nuevo... Pero no :-(

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