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Mostrando las entradas etiquetadas como Templo

Nara y los gamos

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Para no perder el ritmo, igual que hicimos nada más llegar a Tokyo, lo primero que visitamos desde Kyoto es Nara. A unos 25 minutos en tren local (que para en todas las estaciones) se encuera está ciudad que tiene muchos paralelismos con Nikko. Desde la estación de tren  tomando siempre cuesta arriba se llega a la zona ajardinada que da la bienvenida a los templos. A diferencia de Nikko los templos de Nara son principalmente de madera desnuda, no tienen lavadora en rojo, ni decoración en colores de los dinteles, y los toris son de piedra o de madera (en lugar de bronce). El paro es prácticamente circular y es asombrosa la cantidad de linternas de piedra que hay (dos veces al año hay un festival en el que encienden todas ellas). Otra diferencia con Nikko es que la zona de templos en Nara está habitada por cientos de cervatillos (gamos) que persiguen a los turistas para que les des algo de comer. La imagen del gamo está ligada a Nara en mucho...

El tori del mar: Miyajima

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Para llegar a Miyajima desde Hiroshima hay que coger el JR o el tranvía hasta la parada de Mijayimaguchi, son unos 25 minutos de trayecto, con un montón de paradas, porque es un tren local. Después hay que coger un ferry que tarda unos 15 minutos más (si cómo nosotros tenéis el JRPass el trayecto en barco no tenéis que pagarlo). Miyajima es una isla sagrada y solo los monjes podían pisarla, por ello cinturón un templo como un palafito sobre la orilla, de modo que los habientes del pueblo pudieran acudir a rezar sin tener que pasar tierra en ningún momento. Como toda entrada de templo debía tener un tori, así que lo cinturón sobre el agua, de modo que las barcas que se acercaban paraban bajo él antes E acceder al templo. Ahora el embarcadero está unos 400 metros más allá, y a todos los turistas les dejan pisar la isla, aunque somos de lo más impuros. El paseo desde el embarcadero hasta el templo e...

Asakusa y los templos

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Cómo hoy es domingo hemos decidido volver a Asakusa, que solo lo habíamos visto denoche a nuestro regreso de Nikko. El barrio de los templos hace honor a su nombre y nada más salir del metro, a tan solo 50 metros te recibe con una gran puerta de la que cuelga una linterna de proporciones descomunales, el «farolillo» debe tener unos 6 metros de alto y 4 de diámetro. Una vez ayer pasas la puerta y acedes al recinto de los templos estas en un gran pasillo rodeado de puestos, principalmente de ropa y complementos, regalos y souvenires y alguna pastelería. Al final de la calle hay otra enorme puerta que te lleva hasta el primer templo, con iba ancha escalinata y una gran altar, donde una cola de religar espera pacientemente su turno para lanzar su moneda y sus oraciones. Según esperas las cola, a la izquierda se eleva una gran pagoda con media docena de tejados apilados. Una poco más adelante hay una serie de pequeños altares en honor a di...